domingo, 10 de abril de 2016

So long, my friend...


Tres años y unos meses ha durado la aventura. No, no me he cansado de escribir, de visualizar historias mientras escucho música, de reflexionar sobre artistas, discos y conciertos. No tiene que ver con eso.

Necesito recomponer los pedazos, ser un todo, no fragmentarme tanto en las redes. Así que todos los escritos, tanto los que ya han sido publicados como los que puedan estar al caer, pasarán poco a poco a otro lugar, no necesariamente mejor, pero... diferente.

¿Habrá cosas que se pierdan? Por supuesto. Tiendo a leer y releer, y avergonzarme de mucho de lo que escribo. Pero habrá muchas otras que no. 

La idea es la siguiente. Poco a poco, este blog irá perdiendo entradas, hasta que sólo queden la primera y ésta, que será la última. Y entonces, será cerrado.

Ya lo cantaba Patrick Wolf en "Eulogy": So long, my friend, there must always be an end.

Las sombras de canción, cada vez más sombras, se asomarán en:

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